sábado, 9 de mayo de 2015

Domingo, no se fían de tus notas

Mis alumnos de 2º de ESO tienen que pasar una prueba de diagnóstico de matemáticas, esa prueba ha sido diseñada para la gran mayoría de los alumnos de la Región de Murcia, de manera estandarizada independientemente de su condición social, cultural, económica, familiar, etc y aunque se contemplan las variables anteriores mediante un cuestionario  de contexto, desde mi punto de vista irrelevante, no deja de ser un examen de los de toda la vida,  en el cual durante una hora y media o dos horas han de responder a una serie de cuestiones sobre las que hemos trabajado en el presente curso que todavía no ha terminado.

Un docente, al que mis alumnos no conocen de nada, les pasará un prueba que no ha diseñado, a unos alumnos que  es la primera vez que los ve, en un un día y hora determinado. De  esa prueba se sacarán unas conclusiones y unas valoraciones, y se hará una puntuación por centros y se elaborará un ranking que se publicará en prensa y sobre ese ranking se sacarán falsas conclusiones y sobre esas conclusiones se tomarán decisiones erróneas que afectarán al centro y a los docentes, y habrá quien piense que el número uno del ranking sea el mejor centro y el mejor maestro y el último del ranking sea el peor centro y el peor maestro.

A todo esto,  mis alumnos no terminan de entender eso de un examen de toda la materia y si ese examen a ellos les sirve para algo, porque a  ellos además de sus exámenes en todas las evaluaciones, se les valora  el trabajo en grupo, sus aportaciones, sus propuestas y otras muchas cosas. Este tipo de valoraciones, las hacen unas personas, sus maestros,   que estamos  con ellos todos los días, que los conocemos, que saben de ellos, de sus puntos fuertes y sus puntos débiles,  de las relaciones con sus compañeros, y cuando  se les mira a la cara pueden conocer sus emociones y que conocen a sus familias y saben de sus vidas.

Así cuando Eusebio  (nombre ficticio), 14 años,  no preguntó sino que afirmó: " Domingo, no se fían de tus notas", pensé sentido común y no supe muy bien que responder y solo dije es posible pero tenemos que hacerlo.


13 comentarios:

Ana LOPEZ SANCHEZ dijo...

Buenos días, leyendo esta noticia he quedado impresionada por los límites a los que nos está llevando está Sociedad, que estamos haciendo de ella.
No puedo entender como el nivel de una institución educativa se puede medir en un examen, no puedo entender como el nivel del alumnado se puede medir por una calificación y no puedo entender que la calidad de un profesorado se mida por una prueba de hora y media. No somos conscientes de que una persona es más que una mera calificación, no nos damos cuenta que un examen no depende de lo que un alumno/a sepa, sino de cómo te levantes ese día, de los nervios y de otros muchos factores que condicionan tu día a día no solamente un examen. Que un alumno/a es algo más que todo eso que es una persona a la cual no solo hay que enseñarles contenidos, si no enseñarles a pensar a tener su propia opinión, y sobre todo a saber desenvolverse en el día a día. ¿Por qué no valoramos quien son esos alumnos? ¿De dónde proceden? ¿Y cuál es su situación? Estamos llenos de cinismo en esta Sociedad, llenos de estereotipos que provocan una discriminación continua, ¿Cómo podemos criticar a aquellas persona racista o homófoga si la sociedad en la que vivimos? si nosotros mismos somos todos una serie de hipócritas que apuntamos a nuestros hijos/as y alabamos a aquel colegio que va en cabeza en el ranking.

Ana LOPEZ SANCHEZ dijo...

Buenos días, leyendo esta noticia he quedado impresionada por los límites a los que nos está llevando está Sociedad, que estamos haciendo de ella.
No puedo entender como el nivel de una institución educativa se puede medir en un examen, no puedo entender como el nivel del alumnado se puede medir por una calificación y no puedo entender que la calidad de un profesorado se mida por una prueba de hora y media. No somos conscientes de que una persona es más que una mera calificación, no nos damos cuenta que un examen no depende de lo que un alumno/a sepa, sino de cómo te levantes ese día, de los nervios y de otros muchos factores que condicionan tu día a día no solamente un examen. Que un alumno/a es algo más que todo eso que es una persona a la cual no solo hay que enseñarles contenidos, si no enseñarles a pensar a tener su propia opinión, y sobre todo a saber desenvolverse en el día a día. ¿Por qué no valoramos quien son esos alumnos? ¿De dónde proceden? ¿Y cuál es su situación? Estamos llenos de cinismo en esta Sociedad, llenos de estereotipos que provocan una discriminación continua, ¿Cómo podemos criticar a aquellas persona racista o homófoga si la sociedad en la que vivimos? si nosotros mismos somos todos una serie de hipócritas que apuntamos a nuestros hijos/as y alabamos a aquel colegio que va en cabeza en el ranking.

Ana LOPEZ SANCHEZ dijo...

Buenos días, leyendo esta noticia he quedado impresionada por los límites a los que nos está llevando está Sociedad, que estamos haciendo de ella.
No puedo entender como el nivel de una institución educativa se puede medir en un examen, no puedo entender como el nivel del alumnado se puede medir por una calificación y no puedo entender que la calidad de un profesorado se mida por una prueba de hora y media. No somos conscientes de que una persona es más que una mera calificación, no nos damos cuenta que un examen no depende de lo que un alumno/a sepa, sino de cómo te levantes ese día, de los nervios y de otros muchos factores que condicionan tu día a día no solamente un examen. Que un alumno/a es algo más que todo eso que es una persona a la cual no solo hay que enseñarles contenidos, si no enseñarles a pensar a tener su propia opinión, y sobre todo a saber desenvolverse en el día a día. ¿Por qué no valoramos quien son esos alumnos? ¿De dónde proceden? ¿Y cuál es su situación? Estamos llenos de cinismo en esta Sociedad, llenos de estereotipos que provocan una discriminación continua, ¿Cómo podemos criticar a aquellas persona racista o homófoga si la sociedad en la que vivimos? si nosotros mismos somos todos una serie de hipócritas que apuntamos a nuestros hijos/as y alabamos a aquel colegio que va en cabeza en el ranking.

Grego R. dijo...

Es una pena que con una prueba que no se adapte a nuestros alumnos, ni a su contexto, realizada con profesores que no conocen y un determinado día, sirva para marcar lo que saben, lo que han aprendido durante todo un año.
Qué ocurre, ¿el profesor no sabe calificar y por eso alguien tiene que hacer el trabajo por él? ¿Por qué siempre cuestionan nuestro trabajo?
¿Qué pasa, si el alumno no ha tenido un buen día y la calificación es baja? ¿ya no es apto? Claro, el problema es el profesor que no sabe hacer su trabajo.
¿Y el ranking? Tan importante es saber quién sabe menos, qué profesor lo hace peor,..?
Lo importante no era preparar personas para el futuro.
¿Por qué no miden los recursos que se ofrecen a esos alumnos? ¿O los beneficios "positivos" que están produciendo los recortes en educación o sanidad,...?
En fin... Preguntas que me hacen reflexionar.

Inma Gomez Gallardo dijo...

Creo que el seguimiento y quien en verdad sabe cómo va el funcionamiento de su clase, es el propio maestro/a que pasa día a día con sus alumnos. Y no tiene por qué llegar una persona que tan si quiera conoce a los alumnos en todos los ámbitos, tanto escolares como familiares y hacer un diagnóstico y calificarlos mediante una sola prueba, la cual entran contenidos no dados en el momento.

Carmen María Caballero dijo...

Desde mi opinión, es muy triste la situación por la que está pasando el sistema educativo español. Veo totalmente inadecuada la prueba que los estudiantes tendrán que realizar, prueba que desde mi punto de vista únicamente fomenta la diferencia de oportunidades entre los alumnos.
Considero la reválida como un instrumento que fomenta la desigualdad, pues ésta no se adecua a las necesidades de cada uno de los estudiantes que están escolarizados en nuestras aulas.
Además, si algo tenemos claro todos aquellos que hemos estudiado pedagogía, es que cada evaluación debe adaptarse a las características de los alumnos, a su contexto y a la situación en la que se encuentran, ¿quien hay mejor que un profesor que convive con los alumnos para realizar esta tarea y evaluarlos de forma objetiva?.
Por tanto, este "examen" es totalmente contrario al principio de equidad, principio que defiende la igualdad de oportunidades para todos los discentes. Además, cómo no criticar la competitividad que se genera con este tipo de pruebas en las que se genera un Ranking, desprestigiando a centros que no obtengan buenas calificaciones pero que quizá superen a los "mejores" en muchos otros aspectos que no son evaluados (como en atención a la diversidad o en aplicación de propuestas innovadoras).
Por tanto, como docente me posiciono totalmente en contra de la reválida, estando de acuerdo con lo dicho por el autor en esta entrada.

MARIA CLEMENTE GONZALEZ dijo...

Totalmente de acuerdo, este tipo de diagnósticos sólo sirven para incomodar a los alumnos y una vez evaluados simplemente etiquetarlos. Una vez realizados, no se exponen propuestas de mejora reales para corregir la enseñanza del curso que viene. Simplemente hacen un análisis superficial de la situación en el que no se valoran los aspectos personales de cada alumno.

MARIA CLEMENTE GONZALEZ dijo...

Totalmente de acuerdo, este tipo de diagnósticos sólo sirven para incomodar a los alumnos y una vez evaluados simplemente etiquetarlos. Una vez realizados, no se exponen propuestas de mejora reales para corregir la enseñanza del curso que viene. Simplemente hacen un análisis superficial de la situación en el que no se valoran los aspectos personales de cada alumno.

Lucía Franco Arce dijo...

Estoy completamente de acuerdo con usted. Creo que las pruebas tipo selectividad o revalidas anulan totalmente el valor formativo del curso. Todo el objetivo de la formación se reduce a pasar un examen y ganar la ovación del alumno mejor calificado y del colegio donde se halle estudiando. Las pruebas solo evalúan en base a un temario alejado de lo real.

Lucía Franco Arce dijo...

Estoy completamente de acuerdo con usted. Creo que las pruebas tipo selectividad o revalidas anulan totalmente el valor formativo del curso. Todo el objetivo de la formación se reduce a pasar un examen y ganar la ovación del alumno mejor calificado y del colegio donde se halle estudiando. Las pruebas solo evalúan en base a un temario alejado de lo real.

Mariola dijo...

Este es, como tantos otros, un empeño de etiquetar a nuestros alumnos. Un empeño, a mi parecer, totalmente descontextualizado. ¿Para qué se realizan estas pruebas sino para clasificar? Separar los buenos de los malos. Y no se dan cuenta, de lo importante que es el aprendizaje en el contexto real del alumno. Una misma prueba no deberá valer para ser pasada a tantos niños, tan diferentes y con situaciones familiares tan dispares. Me gustaría revindicar, desde este espacio, la necesidad de que los docentes empecemos a evaluar a nuestros alumnos con otro tipo de instrumentos alternativos al examen. Con instrumentos hechos a medida para nuestros niños, que atiendan a sus inquietudes y necesidades reales. Mientras nos sigamos valiendo de pruebas estandarizadas para evaluar a los niños, no sabremos realmente lo que estos saben o no saben, porque este tipo de pruebas está cada vez más alejada de la realidad de nuestros estudiantes.

isabel gallardo ruiz dijo...

Con la lectura de esta entrada podemos observar la triste situación que nos encontramos en los colegios debido al pésimo sistema educativo que tenemos en España. Nuestro sistema educativo no le importa que un alumno aprenda o que adquiera conocimiento, simplemente les interesa etiquetar a los alumnos como ganado para reducir las posibilidades de uno y agrandar las de otro, en base de de unos conocimientos memorísticos.
Ademas considero que este tipo de pruebas generalizadas, no son objetivas, puesto que no se centra en las necesidades individuales y en las capacidades de cada alumno sino que los sitúa a todos como iguales, ¿ y la diversidad?, como alumna de pedagogía aun no me he enfrentado a la vida real que me espera en el mundo laboral, pero por todo lo que he aprendido en la universidad soy consciente de que las evaluaciones deben ser individuales para cada alumno puesto que todos somos diferentes y nadie tiene las mismas capacidades..

Por lo tanto considero que este tipo de exámenes deben ser eliminados, pues los que deben evaluar el aprendizaje de los alumnos son sus profesores y familiares que son los que luchan y están con ellos durante un año entero, los que observan, y dan soluaciones a los problemas que se les presentan a los alumnos.

Ana dijo...

Leyendo esta entrada nos damos cuenta de que el sistema educativo que tenemos no es el más acertado. Es un sistema basado en las calificaciones cuantitativas, pero ¿y las cualitativas? Los alumnos no somos máquinas, deberíamos de tener en cuenta a la hora de calificar todos los aspectos que pueden influir en un determinado momento. Los exámenes no miden los conocimientos adquiridos, simplemente evalúan la memoria de aquellos que los realizan.

Volviendo al tema de las evaluaciones a final de ciclo, es muy importante no generalizar a la hora de la preparación del instrumento para evaluar, ya que cada clase es un mundo. Tenemos que tener en cuenta diversos factores, la geografía, los recursos disponibles... para que esos evaluaciones sirvieran de algo y no para hacer un simple ranking de los centros con las mejores medias.

Hace poco, leyendo el periódico de La Opinión, en Murcia, di con este testimonio de una profesora de primaria, María José Lorente Martínez, que con impotencia cuenta como fue la prueba que realizaron sus alumnos de tercero de Educación Primaria. Aquí os dejo el enlace para que podáis sacar vuestras propias conclusiones.

http://www.laopiniondemurcia.es/opinion/2016/05/19/impotencia-prueba-diagnostico-tercero-primaria/738273.html